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Que tu paso sea leve al son de la musica
no dañes la hierba tierna
La vida se escurre en el tiempo
Para no regresar jamas.
Deslizate tranquilo entre las sombras
disfruta perezoso del sol.
da gracias por la sed y aquello que la apaga,
por las cenas y los vinos y las jovenes.
Medita en la vida que pronto pasa,
pisa levemente los treboles,
para no dañar ningun amante.
Sal asi de la vida,
saluda y da gracias,
duerme entonces cuando todo este hecho,
ese sueño tan duramente ganado.
Letra de una vieja cancion irlandesa
Tomado de “Sombras Verdes Ballena Blanca”
De Ray Bradbury pags. 187-188.
Sheldon Kopp Guru Gedisa 1981(p.91y 92)
Una pobre viuda que vivia en los tiempos de Buda,Kisa Gotami, llamada la Frágil, tenía un hijo que había sido la luz de sus ojos. Sucedió que apenas supo andar, correr y jugar, falleció. Tan grande era el dolor de Kisa Gotami que no podía aceptar la muerte del niño.
En cambio se lanzó a las calles llevando el cadáver de su hijo a la cintura. Iba de casa en casa golpeando a cada puerta y pidiendo, «Dadme medicina para mi hijo». La gente veía que estaba loca. Se reían de ella y le decían, «No hay medicinas para los muertos». Pero ella actuaba como si no comprendiera y continuaba pidiendo.
Un cierto anciano sabio vio a Kisa Gotami y comprendió que la pena por la muerte de su hijo la había enloquecido. No se rió de ella, sino que le dijo, «Mujer, el único que puede conocer la medicina para tu hijo es el Poseedor de las Diez Fuerzas que es el más poderoso de los dioses y de los hombres. Vete al monasterio. Ve a él y pídele la medicina para tu hijo».
Al ver que el anciano hablaba con la verdad, la mujer se encaminó con su hijo al monasterio donde residía el Buda. Ansiosamente, se acercó al Sillón de los Budas donde estaba sentado el Maestro. «Quiero medicina para mi hijo, Compasivo», dijo ella. Sonriendo serenamente, el Buda contestó, «Está bien que hayas venido. Esto es lo que debes hacer. Debes ir a cada casa del pueblo y en cada una debes pedir que te den pequeños granos de mostaza. Pero no sirve cualquier casa. Sólo debes aceptar granos de mostaza de casas donde jamás haya muerto nadie». Gotami estuvo de acuerdo de inmediato y con deleite volvió a entrar en la ciudad. Golpeó a la primera puerta y dijo, «Soy yo, Gotami, me envía el Poseedor de las Diez Fuerzas. Me daréis pequeños granos de mostaza. Ésta es la medicina que necesito para mi hijo». Y cuando le trajeron las semillas de mostaza, ella añadió: «Antes de coger las semillas, decidme, ¿en esta casa no ha muerto nadie?». «Oh, no, Gotami —le contestaron—, los muertos de esta casa son incontables.» «Entonces, debo ir a otra parte —dijo Gotami—; el Perfecto fue muy claro al respecto. Debo buscar granos de mostaza únicamente en casas que no han sido visitadas por la muerte.»
Y fue de casa en casa.- Pero siempre la respuesta era la misma. En todo el poblado, no había una sola casa no tocada por la muerte. Por último, entendió porqué la había enviado en esta misión imposible. Abandonó la ciudad abrumada por sus sentimientos y llevó a su hijo al cementerio. Allí le enterró.
Al regresar al monasterio, fue recibida por el Buda de suave sonrisa que le preguntó: «Buena Gotami, ¿has traído las semillas de mostaza de la casa sin muertos tal como te dije?».
Y Gotami contestó: «Muy honrado señor, no hay casa en que se desconozca la muerte. Toda la humanidad está tocada por la muerte. Mi propio hijo amado está muerto. Pero ahora veo que quien nace debe morir. Todo pasa. No hay medicina para ello sino la aceptación. No hay más cura que el conocimiento. Ha terminado mi búsqueda de semillas de mostaza. Tú, Poseedor de las Diez Fuerzas, me has dado refugio. Gracias, Perfecto».
“Yagyu Tajima–No-Kami maestro de la espada enseñaba el arte al Shogun Tokugawa Jyemitsu. Un dia, uno de los guardianes del Shogun se la acerco y le pidio que le enseñara. El maestro dijo: “Según veo, ya sois maestro de la espada. Decidme, os ruego, a que escuela perteneceis, antes que entremos en una relacion de maestro y discipulo”. El guardian contesto: “Me averguenza confesar que jamas aprendi el arte”. “¿Os burlais de mi?. Soy el maestro del venerable Shogun y se que mi ojo no me engaña”. “Lamento ofender vuestro honor, pero la verdad es que no tengo ningun conocimiento del arte.” Frente a esta decidida negativa, el maestro vacilo un momento; al final dijo:”Si vos lo afirmais, asi sera. Pero seguramente sois maestro de alguna otra disciplina, aunque no veo bien cual es”. “Como insistis en ello os dire. Hay una sola cosa de la cual puedo sentirme maestro consumado. Cuando aun era muchacho, se me ocurrio que siendo samurai no debia temer a la muerte en ningun caso y desde entonces – ya hace algunos años – he luchado continuamente con la cuestion de la muerte, hasta que he dejado de preocuparme. ¿Tal vez sera esto lo que vuestra merced señala?” “Exactamente – exclamo el maestro – eso es. Me alegro que, mi juicio haya sido acertado, pues el ultimo secreto del arte de la espada reside tambien en estar liberado de la idea de la muerte. A centenares de alumnos les he mostrado esa meta, pero hasta hoy ninguno ha alcanzado el grado supremo en el arte de la espada. Vos no necesitais ningun aprendizaje, ya sois maestro”.
Eugen Herrigel
A/4
EL NACIONAL Opinión 21/04/1991
Pizarrón
Tan de paso
ARTURO USLAR PIETRI*
La desaparición de mi hijo mayor me devuelve súbitamente a la vieja e inagotable reflexión de la condición humana. Lo sabemos todos, pero tendemos a olvidarlo, acaso por inconsciente reacción defensiva, sin lograr borrar nunca la constante presencia de ese límite fundamental. recomienda el "memento mori" pero ya desde el mundo pagano y en toda la amplitud y variedad de la presencia humana en el planeta, esa angustia condicionante está presente en todos los seres humanos.
Es ésa, precisamente, la condición fundamental que distingue al hombre de los demás seres vivientes. Es el único animal que ha llegado a saber que ha nacido para morir; los demás lo ignoran o lo advierten apenas en el instante mismo de su acabar.
El hombre, antropológicamente, comenzó a ser hombre genuino cuando excavó la primera tumba. Era, a la vez, su manera de reconocer la muerte y de rechazarla. Los animales no entierran.
La angustia existencial ha variado con la historia pero conserva siempre, al través de los tiempos y las culturas, su identidad profunda. Las respuestas a esa angustia inagotable han sido las religiones, en toda su variedad tan unánime, la filosofía, el arte, y hasta la ciencia misma. Miguel Angel dijo alguna vez que nunca había tenido un pensamiento en el que no estuviera esculpida la muerte.
Es la respuesta a esa condición, la que hace la diferencia fundamental entre los seres humanos. Las maneras de enfrentarla, de esquivarla, de olvidarla, de aceptarla y de acomodarse a ella. La gran rebelión humana es la rebelión contra la muerte. Aun en la voz de la mística, "muero porque no muero" o "el placer de morir", como rechazo de una vida mezquina en espera de otra, esplendorosa y eterna, no es sino el reflejo sublimado de esa condición.
Podría reescribirse la historia de como una sucesión de actitudes ante la muerte. La del hombre de la del tiempo moderno, la de la actualidad hedonística. Acercarse a ella y aceptarla, o tratar de rechazarla y olvidarla puerilmente. Los cambios de mentalidad, que los modernos historiadores estudian con tanto brillo como mecanismo fundamental de la historia, pueden reducirse a cambios de actitud ante la muerte.
Nuestra civilización, crecientemente pragmática y poco espiritual, adolece mucho de la falta de ese sentimiento.
Se vive al día, en la falsa eternidad del día, a corto plazo, acaso como un subterfugio superficial para escapar a la cuestión fundamental. Lo que tiene efectos visibles y negativos en la condición social e individual de la época presente. La devaluación y el repudio de la muerte es, en lo esencial, la devaluación y el repudio del valor y significación de la vida. Se vive sin profundidad, fuera del tiempo, fuera de mesura, fuera de razón en la misma medida en que esa reflexión central disminuye o se borra.
Basta observar, aunque sea superficialmente, los grandes centros motores de la civilización actual para advertir la presencia, en múltiples formas de una voluntad generalizada de olvidar y reducir la presencia de ese límite fundamental. En los pueblos primitivos el gran hecho central es la muerte; en torno a ella se organizaba toda la vida. En la más superficial modernidad la muerte no se nombra, se procura borrarla y reducirla a un mero hecho casi accidental. Lo que tiene, entre otros, dos efectos muy negativos. Banalizar la muerte y convertirla casi en una cosa de mal gusto, contra la que quizás algún día pueda triunfar definitivamente la ciencia y disminuir el trato y la comunicación con los ya desaparecidos, la verdadera “mayoría silenciosa”, sin darnos mucha cuenta de que empobrecer y quitarle significación a la vida y a la exaltante y exigente condición de su brevedad.
Una reflexión mas seria y constante sobre ese termino ineluctable podría mejorar mucho la situación existencial de los hombres. Los viejos cristianos hablaban de la vida como preparación para la muerte. Hoy, tal vez habría que crear conciencia sobre la muerte, como preparación para la vida. Darle el pleno valor de su brevedad perentoria, que podía ser la más grande fuerza moralizadora y equilibradora de esa loca ansiedad que impulsa al hombre a olvidar su condición fundamental.
Precisamente, en la medida en que entendamos Que estamos tan de paso y que podemos tan poco, podamos empezar a ser mejores.
*Escritor
Siempre que leo la famosa frase “especie en peligro de extinción” y no es en Cosmopolitan o en Variedades, me hace reflexionar y muy especialmente en el ámbito universitario, en donde me desenvuelvo, en que medida ciertas concepciones, teorías o ideas, se transforman en las nuevas religiones, cuyos dogmas son deglutidos de manera rápida y automáticas por las nuevas generaciones de jóvenes estudiantes.
Los hechos son las bases que dan pie al edificio de la Ciencia y nuestro rico y extenso pasado planetario es fructífero en hechos que muy a menudo parecemos olvidar.
Seguidamente expondré una de los eventos más dramáticos en la historia Terráquea como lo fue la extinción del Permico Triasico (Tomado de la enciclopedia Wikipedia) en original en ingles.
Permian-Triassic extinction event
From Wikipedia, the free encyclopedia
The Permian-Triassic extinction event, labeled "End P" here, is the most significant extinction event in this plot for marine fossiliferous genera.
“The Permian-Triassic (P-T or PT) extinction event, sometimes informally called the Great Dying, was an extinction event that occurred approximately 251.0 million years ago (mya), forming the boundary between the Permian and Triassic geologic periods. It was the Earth's most severe extinction event, with about 90 percent of all marine species and 70 percent of terrestrial vertebrate species going extinct. For some time after the event, fungal species were the dominant form of terrestrial life.”
El análisis lógico del evento es que consistió en un proceso global y catastrófico que arraso con la mayoría de las especies vivientes del planeta, particular importancia es la oración subrayada y en negrita ( realizada por el autor del presente escrito) esto raya casi en lo escalofriante, a lo largo del planeta y por muchas eras los únicos seres vivientes eran los HONGOS.
Ahora una transgresión, asomémonos por la ventana y contemplemos la multitud de seres vivientes que nos rodean; pájaros, árboles, insectos, perros, arbustos etc. y etc. TODOS, TODOS ellos y muchos mas que no vemos, ni atisbamos a ver, son el producto natural directo de esas familias de hongos que sobrevivieron a la megaextincion del Permico Triasico.
En conclusión si le damos tiempo suficiente al Planeta o Gaia como algunos optan por llamarlo, ella es capaz de regenerarse de cualquier situación dramática vivenciada ( aunque sea en escala planetaria) la extincion de una especie pasa a ser un problema moral y no una situación irreversible y definitiva en donde un ser viviente pasara al mas lejano olvido.
Un punto por demas interesante seria si es capaz de tal grado de regeneracion/generacion. Hasta que punto la intervención humana seria capaz de: ¿Mejorar el proceso? ¿Acelerarlo? ¿Ampliarlo hasta limites no naturales?
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LAS DOS GRANDES MUTACIONES ESTRATÉGICAS DE
LA HISTORIA
General Alberto Marini (Ret)
El general Marini fue Director de de Estrategia del Ejército Argentino, antes de que se retirara del servicio activo. Durante el curso de sus estudios se doctoró en Historia, Sumerología y Ciencias Políticas. Tiene once libros escritos, de ellos cinco han obtenido primeros premios. Por su obra en total, recibió el Premio Latinoamérica por tres ciencias; jurídicas, sociales y filosóficas.
Al estudiar la filosofía de la naturaleza de la guerra, entramos en las esencias de las estructuras que se ponen en ejecución durante el conflicto, o bien, en el período de tensión política, que en esta época constituye en síntesis, el basamento de la guerra fría, para distinguirla de lo estrictamente profesional o guerra caliente.
Cuando se enfrentan dos estrategias similares, o de la misma naturaleza filosófica y doctrinaria el esquema que surge de la lucha, posee características comunes, comprensibles para ambos conductores que las enfrentan; pero si el choque se produce mediante la conducción de estrategias diferentes, es evidente que será también un choque de filosofías y doctrinas distintas, que complican la conducción en los más altos niveles. Para ser mas claro, si dos estados se enfrentan, utilizando cada uno la estrategia de aniquilamiento, quiere decir, que su filosofía originaria y su doctrina poseen el sello clausewitziano, con las variantes naturales que imponen los adelantos de la época y el sentido de la evolución en el orden de las ideas y del material.
Desde antes de Cristo, hasta ahora, las fuerzas armadas han empleado normalmente este tipo de estrategia; pero durante el siglo XVIII, especialmente desde su segunda mitad y las dos primeras décadas del siglo siguiente, surgió en Europa la estrategia geométrica que tuvo su conjunto de adoctrinadores y que las grandes potencias utilizaron con asiduidad. Es decir, que se había aceptado una estrategia nueva en sustitución de la estrategia de aniquilamiento. Era la estrategia adoptada por las monarquías absolutas.
La estrategia geométrica imponía, entonces, las siguientes características generales y particulares a su época: se operaba sobre posiciones consideradas en ese periodo como inexpugnables; se producía una gran dependencia de los almacenes de guerra. Al decir de Rüstow, los ejércitos pasaban meses enteros maniobrando sin llegar a la batalla. Esta idea de maniobra sin encontrarse nunca, eludiendo la batalla, se la exagera y hasta se la fomenta... sus influencias pasan del siglo XVIII al XIX, el siglo de Napoleón. Cuando se llegaba a la batalla, la maniobra preferida era el orden oblicuo. Para la defensiva, se adoptaba el sistema de cordón y el empeñamiento de destacamentos por gotas. No se operaba en la estación invernal, por lo que se pasaba a cuarteles de invierno.
Era la época en que se enfrentaban dos concepciones estratégicas de diferentes cuños, dos ideas vitales, una sostenida por Jomini (Suizo); la dominación de zonas de operaciones decisivas; y la otra de Clausewitz, la neutralización del ejército enemigo.
El signo distintivo del siglo XVIII era el de una gran cohesión de las fuerzas, pero el de una gran carencia de libertad de movimientos, y por ende, de libertad de acción.
A este respecto, Llody había hecho la siguiente comparación: era como un adorno de porcelana sobre una chimenea que no se atrevían a cambiarlo de sitio por temor de romperlo... Se había descuidado el estudio del campo de batalla, por extender la teoría de dicho campo, al teatro de la guerra. Se llegó al estudio de los puntos estratégicos y se entusiasmaron tanto por las líneas que dividían aguas, que hasta se había pensado que un ejército colocado sobre el San Gotardo, dominaría a la vez del Sur, y el Sur de Francia. Este era el pensamiento estratégico de la época.
El sentimiento de la fuerza había sido reemplazado por el de la figura, el del punto y el de la línea. Al decir de Rüstow: la mecánica de la guerra se había convertido en geometría de la guerra, y la economía de las fuerzas en la economía de las figuras geométricas.
La aparición de Napoleón en el teatro de operaciones europeo, que opera desde 1796 (campaña de ) hasta 1815 (Batalla de Waterloo), alarmó a los estados mayores, que hicieron estudiar las bases y los porqué de la nueva concepción estratégica que aplastaba en los campos de batalla y dominaba a los países con una rapidez asombrosa. Tan es así, que los generales europeos decían: "no es posible desconocer, como este Bonaparte, los principios más elementales de la guerra".
Por primera vez se enfrentaban en el mundo, dos concepciones, dos estrategias diferentes en su filosofía, en su doctrina y en la sistemática de su metodología. Estas dos estrategias chocan, no en el sentido de sus leyes, sino en el de los principios y esto llega a producirse porque los principios de ambas son opuestos. En este choque continuado desde 1815, la más débil de las dos estrategias mutará primero parcialmente, y luego, en forma total.
En la teoría de los opuestos que proviene del Yin y del Yang de la filosofía oriental éstos no sólo se unen, sino que uno recibe la noción del otro, pueden también mutar, destruirse, como asimismo crear algo nuevo sobre la base de su unidad. Pueden también convertirse el uno en el otro. Lo fundamental de los opuestos es que uno tiene existencia en el otro.
Al complementarse la estrategia geométrica con la de aniquilamiento, en el choque natural de la batalla, porque ambas tienen esencias iguales, la geométrica muta en aniquilamiento y proyecta su unidad sobre la base de una estrategia de aniquilamiento perfeccionada. Es decir, que la estrategia geométrica al enfrentarse a la estrategia de aniquilamiento en el teatro de operaciones de Europa, de 1812, mantiene su unidad relativamente; pero desde la campaña de 1813, comienza a mutar en forma tan acelerada, que ya, prácticamente, la estrategia geométrica ha desaparecido en las campañas de 1814 y 1815 que culmina con la batalla de Waterloo, al Sur del bosque de Soigne. La geométrica ha soportado la penetración de la de aniquilamiento por ser más débil y más rígida y ha mutada de tal manera, que ya no se enfrentan dos estrategias diferentes, sino similares. La estrategia geométrica ha mutado en su forma en su contenido y en su esencia, se ha convertido en otra y ha dado origen a una nueva unidad; una estrategia de aniquilamiento perfeccionada, de la que Clausewitz ha hecho resaltar el profundo contenido de su escala de valores espirituales, por lo que el hombre pasa a ser, por su espíritu, de un valor trascendente y universal.
Filosóficamente, podemos decir, que la mutación que produce Napoleón, constituye el fin del iluminismo y el comienzo histórico del idealismo con proyección cultural en el romanticismo.
La segunda gran mutación estratégica es la que estamos contemplando ahora y que se abate sobre España e Italia, principalmente; a Francia le sigue al albergar a los grandes dirigentes subversivos y revolucionarios del mundo. Evidentemente se enfrentan dos estrategias diferentes en su filosofía, doctrina y metodología general. En Asia, Africa, Europa y América ha hecho su aparición la estrategia sin tiempo, que se opone al aniquilamiento de la estrategia convencional. Los primeros esbozos de la estrategia sin tiempo, arrancan de la revolución y contra-revolución rusa en las postrimerías de Mundial, luego, se organiza minuciosamente en China y más tarde pasa a Vietnam, Argelia...; los franceses se retiran primero y los norteamericanos después.
El ejército más poderoso del mundo tuvo que abandonar Vietnam; estratégicamente no lo pudo doblegar ni tampoco imponerle su voluntad.
Había hecho su aparición la estrategia sin tiempo de la guerra subversiva y revolucionaria.
El esbozo de esta nueva estrategia nace en Rusia; la sistematiza, Mao en China y la revoluciona, Ho Chi Minh, en Vietnam. Este último es él más profundo revolucionario social. Esta segunda mutación responde a una lucha por el predominio mundial.
Para Mao, la guerra revolucionaria está constituida, en su conjunto, por las operaciones del Ejército Rojo y la guerra de guerrillas. El Ejército Rojo es la fuerza principal que se complementa con las guerrillas, como las dos manos del hombre.
Utilizar solamente al Ejército Rojo, sin desarrollar las guerrillas, sería como luchar con una sola mano.
El tiempo de Mao es un tiempo no convencional, que se lo impone la nueva forma de guerra que ha adoptado, donde el tiempo no es un tiempo, sino clima, oportunidad, circunstancia, es kairos. Por eso Mao habla de batallas extenuativas y no decisivas de su estrategia general. El tiempo de Mao tiene un valor de armonía, sincronicidad - como lo llamara C.G. Jung al darle a este término "sincronicidad", a título de ensayo, el concepto de correlación de simultaneidad relativa en diferentes lugares con un paralelismo causalmente inexplicable, como si el tiempo fuera no algo menos que abstracto.
Ho Chi Minh obtiene del laboratorio de Vietnam una estrategia sin tiempo más evolucionada que la de Mao, y que para el pensamiento occidental, resulta extremadamente difícil de dimensionar. Entre Mao y Ho Chi Minh han concebido una forma de guerra nueva, llamada también guerra sucia, guerra de masas, sin escala de valores, con posesión de la mente de los pueblos … cuyo único objetivo es la toma del poder mundial.
Una de las principales esencias de esta estrategia es la participación de las masas, ello permitía establecer el poder revolucionario sobre la base de una nueva teoría de comunicación de masas.
Responde a una estrategia particular de desgaste, extenuativa, sin tiempo, con raíces en los pueblos a los cuales inyecta un sentido de liberación.
El terror político será siempre la base fundamental de su estrategia para lograr el dominio psíquico de la población por amedrentamiento social y colectivo. El miedo colectivo debe impedir cualquier tipo de reacción.
Lo más importante es doblegar la voluntad del enemigo sin recurrir al combate, postrarlo sin llegar a la batalla, destruir su moral sin recurrir a la lucha armada. Se debe someter al hombre psíquicamente. El miedo debe permitir el dominio total del ser al servicio de la revolución mundial.
En el plano militar - dice Roger Cosyns Verhaegen: "Europa ha perdido sus territorios de ultramar, con ejércitos superiores en cantidad y en material, porque el enemigo consiguió hacerse omnipresente e inasible en el apoyo voluntario u obligado de las poblaciones locales."
Las estrategias tradicionales todavía no encontraron el recurso eficaz contra este género de lucha.
Estamos viviendo actualmente el choque de dos estrategias; en lo convencional, el aniquilamiento, y en lo heterodoxo, irregular, subversivo y revolucionario, la estrategia sin tiempo. Lo heterodoxo hace mutar a la estrategia convencional.
La vida no es sólo materia sino también espíritu; con lo que se puede decir que la vida también está fuera del tiempo.
Al no aceptarse la diferencia entre lo temporal y atemporal, se comete la equivocación de utilizar sólo los medios temporales, tanto en lo objetivo como subjetivo, lo que está en el tiempo como lo que está fuera del tiempo.
¿Qué es una gran revolución o una gran guerra? Es el paso de un equilibrio social a otro; empero, en ambos fenómenos rige la ley del espíritu y de la materia, coordinación de ambos en adecuado equilibrio. No se mueve sola la materia durante un sismo; ni actúal espíritu solo en el empuje de los odios, pasiones y egoísmos que mueven las guerras en cualesquiera de sus formas. La norma de la evolución en lá esencia de un proceso, es el tránsito escalonado y gradual de un equilibrio a otro; de un estado inferior a otro superior de afirmación, todos en marcha, todos en movimiento hacia los fines superiores de la evolución.
Más acá de la física, el tiempo es relativo y debe considerarse la cuarta dimensión. Después de Euclides y Aristóteles era necesario que apareciera este concepto y por este camino veremos que la profecía de la relatividad del tiempo es el hecho más real e importante que asombra en esta época a la humanidad. El error fundamental en estrategia, y sobre todo para desentrañar a la estrategia sin tiempo, es el de no aceptar que este tiempo de Mao y Ho Chi Minh ha adquirido las características de una cuarta dimensión. Se piensa entonces en contenidos newtonianos, como únicos y valederos; cuando en realidad han quedado atrás y estamos ya moviéndonos en el plano einsteniano… sumergidos en otra dimensión que debemos comprender, aceptar y aplicar.
La estrategia también entra en el campo de la teoría de la relatividad.
Si tomamos como ejemplo la época moderna y como exponente a Isaac Newton, con la variación que se efectuó hacia la teoría de la relatividad, de la misma manera se produce también el cambio de la teoría de la guerra de Von Clausewitz a la guerra subversiva y revolucionaria de Mao y Ho Chi Minh. De acuerdo a la concepción dominante en la época de Von Clausewitz, observamos que se toman los conceptos de espacio y tiempo y su relación, de manera newtoniana. La batalla es para este autor, lo que en física, es un acontecimiento. Esto es el resultado de una doble coincidencia en el espacio y en el tiempo, considerados absolutos e independientes.
El área operacional de mayor gravitación en la guerra convencional es la retaguardia, entendida como territorio. En la guerra subversiva y revolucionaria, en cambio, la retaguardia ya no es el territorio, sino un espacio psíquico, ambiental. Este concepto relaciona de manera original el espacio y el tiempo; a esta relación se la denomina en griego kairos. Kairos es una cualidad, no una cantidad. Kairos reemplaza a Cronos, de ahí sin tiempo; psique suplanta al espacio territorial.
La estrategia sin tiempo se adecua a la voluntad de dominio del devenir histórico; devenir que se entiende como inexorable, historia que camina hacia un fin predeterminado y evolutivamente necesario.
La estrategia sin tiempo es una estrategia para controlar el curso de la historia; por eso es impropio decir que es una estrategia de tiempo prolongado, o que el sin tiempo es un contrasentido porque el tiempo existe. Recuérdese que decíamos que kairos es una cualidad, no una cantidad; nunca será un tiempo medible en más o en menos.
El caos que desata la guerra subversiva y revolucionaria con su estrategia sin tiempo en España, Italia, etc., hace más agudo este problema de conocer la mutación estratégica que estamos viviendo como espectadores y ejecutores y tan lejos de la solución estratégica que debemos encontrar.
He entrado deliberadamente en el campo de las mutaciones estratégicas, para presentar dentro de un panorama, lo más claro posible, de lo que es la guerra subversiva y revolucionaria y su estrategia de aplicación, a fin de ubicamos realmente y con un sentido práctico, lo más cerca posible de su cabal comprensión.
Similia, similibus curantur; los iguales se curan con los iguales - dice el viejo adagio - aplicable ahora más que nunca, al arte de esta nueva conducción.
Ni el Congo, Namibia, Sudáfrica, Nicaragua, El Salvador. .. que se debaten en la gran angustia de una guerra subversiva y revolucionaria que no pueden controlar, ni aplastar, ni dirigir. .. Resolverlo es un problema de educación, mentalidad y de doctrina, lo que significa aceptar, interpretar y conducir dentro de los planos de un cuarta dimensión, teniendo especialmente en cuenta al hombre, hecho a semejanza de Dios.
Algunos aportes de C.G.Jung a la Psicologia Humanista
Horacio Ejilevich Grimaldi
Ponencia presentada en el 2º Encuentro de Terapias Humanistas Existenciales: "Fenomenología de los sufrimientos del mundo actual"
Organizado por : SATHE (Sociedad Argentina de Terapias Humanistas Existenciales) 20/21 de Agosto de 2004
Hablar de Psicología Humanista, parece a primera vista, una redundancia, dado que es perteneciente, en sí al Ser Humano.
No obstante nos indica que existe algo más que la dualidad mente-cuerpo y que ese algo más se denomina espíritu
El movimiento de - puesto que engloba una gran cantidad de escuelas - se caracteriza por su capacidad receptiva y su espíritu tolerante, a la vez que por un eclecticismo pragmático que da lugar en su seno a distintas teorías. Estas son, en general, parcialmente compatibles entre sí, no son del todo coincidentes ni en cuanto a sus afirmaciones últimas ni tampoco a sus metodologías, pero por otra parte, toman al Ser Humano como una totalidad.
Humanista es un modelo que deviene en muchos aspectos de la tarea pionera de C.G.Jung y es retomada, desde por excelentes colegas como Ken Wilber, Stanislav Groft, Virginia Satir, Andrew Samuels y el propio Maslow, egresado del Instituto C.G.Jung de San Francisco.
Esta Psicología Humanista y Transpersonal se caracteriza por algunos presupuestos meta teóricos, teóricos, psicoterapéuticos y metodológicos como los que describo a continuación.
Humanista es epistemológicamente constructivista, es decir, parte de la concepción de la existencia de una realidad externa ajena a la propia conciencia cuyo conocimiento no se da en forma directa, sino a través de la mediación de la propia subjetividad, de manera que incluso las formas más simples de contacto con la realidad, las sensaciones, ya son percibidas impregnadas de subjetividad.
En C.G.Jung y su Psicología Analítica es constante el ínter juego entre lo que el denomina Realidad Objetiva y del Alma o y aún más, es imposible, destacar como más fidedigna una de otra. Por ello la realidad, tanto objetiva como subjetiva es susceptible de diferentes interpretaciones, sin que podamos atribuir a una de ellas la capacidad para captar la totalidad de la realidad. Comparte entonces esta afirmación junguiana genéricamente, tanto de los Constructos Personales de Kelly como el Análisis Transaccional, de o el Focusing, como asimismo, determinados enfoques existenciales y, en particular, aquellos no directivos, que participan de esta concepción de la dimensión subjetiva del conocimiento y están atentos, desde el punto de vista clínico, a que el paciente logre un sistema interno coherente y significativo para él, más que a imponerle una determinada visión de la realidad o unos contenidos pretendidamente objetivos. En esto se opone drásticamente no solo a las mas crudas escuelas conductistas sino también a movimientos pseudos psicológicos que terminan siendo sectarios y propenden al denominado “lavado de cerebro” como por ejemplo el mal denominado “insight” que se presenta en algunos workshops y cursos elitistas, como así también en algunos manuales de autoayuda.
concibe, al igual que , la realidad en forma sistémica, aspecto que comparte con los diferentes enfoques de la orientación humanista-experiencial y con la denominada Terapia Sistémica. Es decir entiende al ser humano, tal como Von Bertalanffy (1968/1976) formulo, como un sistema -entendiendo como tal un conjunto de elementos conectados entre sí de tal forma que la variación de uno de ellos varía el conjunto- inserto en el seno de sistemas más amplios (familia, por ejemplo) y a su vez estos sistemas dentro de otros más vastos (como podría ser una cultura concreta). La persona se entiende también como integrada por diferentes subsistemas (cognitivo, corporal, afectivo, interaccionad, práxico, entre otros) formando una realidad. Incluso a los que denominé subsistemas, tales como el cognitivo, el corporal, etc., cabe añadírsele el espiritual Es un error considerar que C.G.Jung, basa su Psicología en los moldes preformados del Ser Humano (los arquetipos), dejando de lado pautas culturales. Este concepto erróneo es bastante difundido en especial, por aquellos que critican sus teorías sin tener un conocimiento profundo de las mismas. El propio Jung nos lego el concepto de que el Ser Humano no nace todo los días, sino que es el resultante, no solo de las interacciones socioculturales políticas y religiosas, sino también de sus propias raíces ancestrales, que se encuentran en los albores de la primigenia humanidad. Otra de sus concepciones teóricas, la del Inconciente colectivo, es definida por Gherard Adler, como “Una inmensa playa de arena inagotable la cual con el paso de las épocas (o sea de las transformaciones socio-culturales) se va ampliando infinitesimalmente”. Por esta razón entonces, no considerar en C.G.Jung la tremenda importancia del factor socio cultural, es un error grave.
El movimiento de , entiende al Ser Humano como parcialmente libre, es decir que no es meramente reactivo a unos estímulos concretos -dentro de los condicionamientos, ambientales, sociales, laborales, económicos y políticos a los cuales, sin duda, está sometido- sino también posee un relativo margen de libertad de elección del cual es responsable y coadyuva conjuntamente con lo anterior en la conformación del individuo como Persona única e irrepetible.
Jung es lo suficientemente claro en este punto. El mismo dice que: ...Nuestro libre albedrío es la mejor forma de hacer aquello a lo que hemos venido”...
La conceptualización junguiana siempre está teñida por una connotación espiritual que, al decir del Psiquiatra Francés Henry Ey, la constituye en una excelente “Terapia del Alma “.
Con esto, podemos afirmar que Jung fue el primero que planteó un quiebre en la construcción separatista cartesiana mente/ espíritu. Y, en consecuencia su Psicología, es el primer intento logrado de reunir al Alma con nuestro propio devenir histórico.
, concede una gran importancia al proyecto vital de la persona y a la búsqueda de sentido, coincidiendo así con el enfoque existencial, y asumiendo las líneas básicas del pensamiento de Rollo May y Víctor Frankl
Actualizando, de acuerdo con Rychlak, la clasificación aristotélica de las cuatro causas, y no limitándonos -como ha sido muy frecuente al investigar las causas de las conductas psicopatológicas y de los cambios terapéuticos- a las causas "material" y "eficiente", se concede mayor relevancia, a las causas "formal" y, en especial, a la causa "final". El énfasis otorgado a esta última nos aproxima a algunas teorías y aportaciones de Alfred Adler como por ejemplo la del “Sentimiento Social” y se refleja, en el plano psicoterapéutico, en la importancia que concede a lo cual el Análisis Transaccional denomina "análisis del guión vital".En cuanto a la relevancia dada a la "causa formal", se manifiesta en la práctica terapéutica a partir de la concepción de un modelo basado, ante todo, en un análisis del proceso (o "forma"), que el sujeto desarrolla para lograr aquellos objetivos, a semejanza de la perspectiva de de , de los Constructos Personales de Kelly y rogeriana de Egan.
junguiana, está prácticamente basada en la premisa del encuentro con nuestro propio sentido de vida, nuestro Santo Grial, constituyéndose de esta manera también en precursora de lo antedicho.
En C.G. Jung, a nuestro arquetipo interior de Dios, (nuestro Selbst), le corresponde una idea acerca del Dios exterior, con lo cual retoma una vieja tradición hermética acerca de “lo que es arriba es abajo y lo que es dentro es fuera “. Más aún. Nuestra tarea en la vida, está inexorablemente orientada (finalismo teleológico) a la consecución de nuestro propio sentido de vida, como cité anteriormente. No obstante ello, la etiología filosófica debe buscarse en el gnosticismo y, en especial en el Platonismo y neo platonismo mucho más que en Aristóteles.
, se interesa de modo especial por los temas específicamente humanos, interés que comparte con los iniciadores del Movimiento de por temas que diferencian nuestra especie animal de las otras (amor, creatividad, Metas, motivaciones, o búsqueda de sentido, por ejemplo).
, con sus construcciones acerca de los Complejos, el Inconsciente colectivo y los arquetipos y, en especial el plano psicoide y , nos da una visión holística y revolucionaria acerca del papel del Ser Humano y su meta final. Algunas teorías sobre la personalidad están, como , prácticamente integradas en su totalidad en nuestro modelo.
Humanista, admite la presencia de procesos no conscientes en el comportamiento humano, a pesar de que se distancia del Psicoanálisis en la concepción del inconsciente como una especie de depósito de contenidos concretos, especialmente de temática sexual, reprimidos por su carácter socialmente destructivo. Los procesos no conscientes asumen , por el contrario, las posiciones del Análisis Transaccional de Berne y de de de Perls que lo contemplan más en términos formales que de contenidos, y no le atribuyen un carácter caótico ni destructivo necesariamente, ni tan rígidamente separado de las instancias conscientes.
Cabe acotar aquí que el primero que revalorizó el concepto del Inconciente no solo como el reservorio de lo “reprimido “, sino también como el hermano oscuro que necesariamente debemos integrar en cuanto a sus potencialidades se refiere, nuevamente fue C.G.Jung con su genial conceptualización de , ya individual, ya colectiva, considerando que una conlleva la otra, tal el caso de la película actualmente en exhibición Farenheit 9/11.
acepta la variabilidad de las motivaciones, es decir que supone que la persona amplía intereses y motivaciones que no son necesariamente los diferentes disfraces de una o dos pulsiones originarias. En este punto siguiendo a Allport, discrepamos de Freud y de Adler, entre otros.
Acepta también la distinción entre motivaciones y meta motivaciones propuesta por Maslow o dicho con la terminología de Lersch, que indica que más allá de las tendencias de la vitalidad y del yo individual, el ser humano dispone de genuinas tendencias transitivas que no son coincidentes con la sublimación de otras tendencias, sino que tienen una entidad propia.
Aquí C.G.Jung nos habla del arquetipo de la máscara, de las cuales nos rodeamos y mediante aquellas con las que nos expresamos cotidianamente, y también nos alerta del peligro de anquilosarnos en una de ellas perdiendo de vista la amplísima gama de matices de nuestra propia Psiquè.
considera que los valores éticos constituyen un núcleo importante de la personalidad y que en torno a ellos se aglutina el sentido de identidad y facilitan la evolución personal hacia la autonomía.
nos enseña que, el problema de impartir o no el conocimiento adquirido es, en última instancia un problema moral.
Considera la unicidad de cada ser humano y el carácter original de cada individuo, si bien entiende que -en la línea de Millon y Everly - se dan patrones consistentes de personalidad (generalmente patrones mixtos), también considera que dichos patrones, por sí mismos, no pueden considerarse sanos o insanos, puesto que no hay un modelo único de personalidad a imponer o sugerir, sino que es el ejercicio flexible o rígido de los mismos en relación con las situaciones, el que determina el grado de salud mental.
En este punto en particular, cabe destacar que este cuestionamiento acerca de la denominada Salud y enfermedad, fue planteado por C.G.Jung ya específicamente en 1912.
El modelo de Psicoterapia Integradora Humanista posee diversidad de principios, algunos de los más destacados son:
El modelo integrador, en tanto en cuanto considera que no existe en la actualidad un tipo de psicoterapia excluyente que sea válido para todas las personas, problemas y circunstancias, y por ello se siente llamado a mantenerse receptivo y dialogante a las aportaciones que desde otros modelos o paradigmas pudieran ser integradas en forma coherente y que pudieran hacer más efectivo el tratamiento. Ya Jung mencionaba en un reportaje que le realizó de Londres que “Con algunos pacientes soy freudiano, con otros Adleriano y con los que puedo junguiano”.
Es holístico en relación con la persona y los sistemas en que participa, es decir se ocupa de la globalidad y considera que hay que trabajar conjunta e integradamente en los diferentes subsistemas del individuo, elaborando cualquiera de los trabajos realizados en un determinado nivel de intervención dentro de la experiencia del sujeto considerada como un todo global.
Jung fue el pionero en el tratamiento global del Ser Humano y aún más, sus conceptualizaciones tanto teóricas como prácticas, indican que éste no está completo ni en sensación de armonía, hasta que no este completo y armónico con el Universo entero, lo cual, desarrollado desde la teoría que construyó conjuntamente con Wolfang Pauli, acerca de , nos lleva directamente a la revalorización de las mal denominadas “mancias” como , el Tarot y, en especial el I Ching.
Enfatiza la importancia del vínculo terapéutico, y propone la adopción por parte del terapeuta de las actitudes rogerianas de aceptación incondicional positiva hacia el paciente, empatía y autenticidad (Rogers 1957), no sólo a título de exigencias éticas que enmarquen la relación, sino también como actitudes indispensables para que pueda surgir una alianza efectiva (Lafferty, Beutler y Crago, 1990). Sin embargo, no considera que esas tres actitudes básicas sean suficientes para esa implicación por parte del paciente.
A la vez, entiende que la vinculación terapéutica debe estar atenta, en forma idiosincrática, a las perturbaciones en el vínculo que presenta la persona, a las hipotéticas causas de las mismas, y a proporcionarle unas experiencias globales diferentes de aquellas que contribuyeron a la creación de la perturbación.
Jung considera que el terapeuta es meramente la pantalla de las proyecciones que constituyen la propia historia personal del paciente, su propio Cuento de Hadas, su Mito y la actitud del terapeuta debe necesariamente y en todos los casos permitir la proyección hasta que ella se diluya en el conocimiento del propio paciente de su problemática con respecto a éstas proyecciones. Al igual que otros modelos de Psicoterapia Humanista, exige al psicoterapeuta un papel activo que, a la vez que escucha empáticamente al cliente, interacciona con él haciéndole propuestas de exploración concretas, que deben ser intrusivas en la más mínima medida posible, separándose en ello de la no-directividad del enfoque rogeriano.
El Movimiento Humanista es tecnológicamente pluralista y ecléctico. Dentro de él la utilización simultánea de varios modelos no supone, por fuerza, un tratamiento fragmentado del ser humano, ni tampoco se trata de un eclecticismo no comprometido que no se atreve a optar por un modelo concreto, sino que esta multiplicidad de posicionamientos puede ser y de hecho lo es, una fuente de enriquecimiento para la comprensión del inabarcable misterio de lo humano, puesto que cada uno de ellos ha seleccionado unos determinados aspectos del individuo a fin de dar una estructura económica y operativa a su trabajo terapéutico. Y no tiene lugar la fragmentación o falta de compromiso, cuando se ponen en práctica en el seno de su meta-modelo, de los Sistemas de Bertalanffy, como, asimismo, las perspectivas holista, existencial, constructivista y, por supuesto
Cabe añadir para finalizar esta exposición que junguiana, a diferencia del Psicoanálisis freudiano o lacaniano, es prospectiva, o sea está orientada hacia el futuro y no al pasado. No se detiene - aunque se tenga en cuenta- en el ¿Por Qué?, sino que se apoya mayoritariamente en el ¿Para Qué?
Asimismo, es importante hacer mención de la deuda que toda y (englobada en la primera), poseen con la figura y el desarrollo de C.G.Jung, pues el no solo fue precursor del movimiento de Psicología Humanística y Transpersonal, sino también, de la danza terapia, “El movimiento auténtico”, el ArteTerapia, La imaginación activa, el polígrafo, los grupos de autoayuda como alcohólicos anónimos y ha sido y será fuente de inspiración, para todos los terapeutas humanistas y Transpersonales que realmente se ocupen de la integración totalizadora del Ser Humano, con su psiquè, su corporalidad, su Alma y su Espíritu.
Como Post junguiano y Presidente de .Jung de Psicología Analítica, miembro representante de en América Latina. Ha sido un honor departir con ustedes.
¡Muchas Gracias!
EXTRAIDO DE: http://www.fundacion-jung.com.ar/forum/psicologiahumanista.htm
Dr. Horacio Ejilevich Grimaldi
Horacioejilevichgrimaldi@junguiana.com.ar